domingo, 12 de abril de 2015

Una noche agradable... y por allí andaba Rosa Montero...





Y aquí abajo, los dos juntos.


Una noche muy lejana, y de viernes para ser más precisa, mi marido y yo nos fuimos al cine.
Yo estaba empeñada en ver la película dirigida por Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez, titulada: "Cosas que diría con sólo mirarla" No recuerdo bien si era su ópera prima, pero creo que sí. En aquella época de mi vida, iba al cine sola y acompañada, varias veces a la semana.
Como nos fuimos con tiempo, entramos en un local de pinchos para cenar algo antes, sin prisas, porque ya teníamos las entradas en el bolsillo. Era un sitio de moda, muy espacioso, con muchas mesas y muchas fotos así que, también había mucha gente. Mientras esperábamos que nos sirvieran, me entretuve mirando por todos lados y, ¡oh! qué ilusión me hizo: tenían en un lugar preferente, un gran poster de Los Plens de La Patum del año anterior. Bueno, estaba siendo una noche agradable y aquello me lo confirmaba. 
En la mesa que teníamos de frente, se sentaron tres personas, una mujer y dos hombres. Los estuve observando porque los reconocí, pero no me venían a la cabeza sus nombres... se lo comenté a mi marido y él los miró, pero tampoco los recordaba. En aquél momento, yo sólo sabía que eran periodistas. ¡Ay que ver, que despiste he tenido toda la vida! Una cara no se me olvida pero los nombres...
Mientras cenábamos, mantuvimos una conversación llena de recuerdos y anécdotas y  nos reíamos pero, yo seguía dándole vueltas a la información que no encontraba. Hasta que llegó la hora del pase y, sintiéndome muy contrariada por mi falta de memoria, nos fuimos hacia el cine, dejando a las tres caras sin nombre, pagando su consumición. 
"Ya me acordaré", pensé.
Entramos en la sala, nos acomodamos en nuestras butacas y, cuando las luces empezaron a apagarse por fases y sólo quedaban los apliques de los lados, veo que se sientan dos filas más abajo, los tres conocidos periodistas. ¡Y yo que creía que no los volvería a ver!
La película me gustó, la verdad, y le presté mucha atención, pero no dejé de darle vueltas al coco buscando aquellos tres nombres que no querían ser pronunciados.
Nada, no había manera... por más que estrujaba mi memoria, no los recordaba.
Acabó la película y nos quedamos esperando a que la gente desalojara.
Me gusta leer hasta la última de las palabras de los títulos de crédito.
Otra de mis manías.
De repente me acordé: Rosa Montero, Pablo Lizcano y, el tercero, se me olvidó a los pocos días y nunca lo he vuelto a recordar.
Como no soy dada a los cotilleos ni compro revistas del hígado, tuvo que pasar mucho tiempo para que me enterara de que Rosa y Pablo eran pareja. Como ahora, que, buscando fotos, he sabido que Pablo Lizcano falleció hace ya algunos años, cosa que lamento.
No estuvo mal la noche.
Al final llegué a casa sabiendo a quién había visto.
Aunque me costó.

Queralt Berga.




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Sobre las autorías:

La mayoría de las fotos que ilustran este blog las he recogido en la red y son anónimas pero, si alguien se siente vulnerado en la autoría de alguna de ellas, no tiene más que decirlo y serán suprimidas o, se hará constar el nombre de su autor.